martes, agosto 08, 2006

Latitudes

Adopta un rasta, Bridgetown. Barbados.
Florista, Madeira. Portugal.

Beduino, Cairo, Egipto.
Niño de Huanta, Ayacucho. Perú.

Anciano en Tanger, Marruecos.

Trabajdores en campo de caña La Romana, República Dominicana

Estas fotos van para la noche boca arriba que pidió más fotos.

©LaRabi 2004

domingo, agosto 06, 2006

La tie-rra es re-don-da de-cía Co-lón...


....pero nadie le escuchaba con mucha atención....
Esta foto es para VSMG. Que no me puso su nombre completo y no la o lo logro identificar. Pero le quiero agradecer infinitamente el ser el o la primera en haber compartido conmigo. Me dejó un comentario sobre cuánto le gustan los atardeceres sobre el mar.
La verdad... a mí también. Pero sabes VSMG... dónde estoy ahora no hay mar. Y su falta a veces se me hace tan pesada que me cuesta respirar. Porque es un dolor en el olor… ¿entiendes?. Sólo sentí eso ante la falta de gran amor y ahora lo vuelvo a sentir cuando desesperada levanto las fosas y busco y busco y no encuentro la brisa marina… Y mis ojos que vieron cientos de amaneceres y atardeceres en medio del mar maravillándose cada vez porque descubrí siendo marinera que la Tierra Es Redonda! ¡Sí señor! Nunca este dato magnífico se hace tan evidente como en medio del mar. Y de hecho escribí algo al respecto del horizonte curvo.
Te quiero pues regalar VSMG este atardecer sobre Mykonos, una de las islas Cyclades, paraíso en el mar egeo.
Seguro nos conmueve de igual modo confirmar la existencia de Dios en cada onda. Y ya que estoy te regalo también una cosita que escribí cuando también estaba triste en la popa de un barco y buscaba consuelo en Helio al desaparecer:

Interminable correr de una lejanía a otra, sin caer nunca en el letargo, sin descansar, sin casi respirar o pensar.
Magnífico e infalible espejo de la verdad, cielo y mar yo me adentro en ti.
Puedo sentir todo, puedo saber todo, sin intentar, sin esperar,
Sólo me dejo ser parte de lo que ya soy.
Sólo me dejo rodear por lo que ya me rodea y contemplo.
No hay secretos escondidos en el fondo del mar, todo se escribe en cada onda para que yo lo lea y se grita en cada ola para que yo lo sienta.
Todo será siempre así aunque muera.
No espero la noche durante el día, no espero el día durante la noche, cuando uno se va el otro viene, sólo pueden coincidir durante el crepúsculo o al amanecer.
Sólo pueden coincidir al cerrar los ojos y querer ver.

Insomnio


Llevo ya un buen tiempo de mi vida ejercitándome en el arte de ser superficial… o eso intento. Es algo que para personas como yo -que le buscan cinco patas al gato- resulta difícil. Toda mi vida adulta la voy viviendo en el intento de volverme superficial. Así trato de nutrirme de E! entertainment en base diaria porque sino suceden noches como hoy que me leí un libro de Sabato entero y me da el insomnio porque el viejo habla de cosas bellas y feas de la vida y cita filósofos e intelectuales que.. bueno ya ven… me quita el sueño porque habla de resistencia a la destrucción y ahora yo simplemente me quedé con resistencia y a ver hasta qué hora puedo estar aquí escribiendo estupideces y cómo puedo arreglar el mundo.
Trato de ser superficial… trato de pensar en cosas más ligeras. Trato de no llevar todo aspecto de la existencia hacia la búsqueda de un sentido… Pero seguro que también a ustedes les termina resultando en dilema existencial mirar MTV o ¿no?… (bueno al Jerry sé que no) pero… ¡!es que hay tanto que cuestionar!! … ¿ verdad que sí? No quiero ser consciente a las 5 de la mañana, no me da la letra en este momento para repasar los desastres ecológicos e humanitarios, sociopolíticos, asquerosos, vergonzosos que ocurren en todas partes del mundo por los que seres humanos sufren y a mi se me llenan los chinos de lágrimas… y por eso… ahora… casi clarea sobre este Buenos Aires que odio y yo sigo pensando con un nudo entre las galletitas de salvado y la flema de la bronquitis en todo lo que escribió Sabato… y también en el otro Ernesto. El más grande Ernesto de todos los Ernestos. El que demuestra la importancia de llamarse Ernesto. Ernesto Che Guevara. Y quiero morir como él… y pienso que se está muriendo Fidel… y mi compañera de alquiler quiso hacer una apuesta sobre cuántos días más vivirá porque lo considera un “hijo de puta”. Y yo pienso… tantos hijos de puta deberían morirse antes que Fidel y tantos inocentes se están de hecho muriendo antes que él. Cuánto cinismo defendiendo libertades falsas. Si nadie es libre. ¿Es que no se dan cuenta? Por eso estoy yo aquí escribiendo y tú estás leyendo. Por eso tratamos de huir y nos refugiamos en una celda aún más cuadrada, más estrecha. Y si no me refugio en alguna celda de mayor o menor resolución… igual vienen esas páginas… me agarran del cogote y me cuelgan a madrugadas blancas o peor aún… tan negras.
Lo que en realidad debo traducir de mi búsqueda de superficialidad es una gran necesidad de mantener todo muy simple para no enloquecer. Pegarme en las cosas pequeñas. En los detalles está la esencia. En los detalles está la diferencia. Porque no puedo cambiar el mundo pero puedo cambiar un instante en un mundo. Con sólo detenerlo y no dejarlo pasar… como esta noche que pasa y pasa hasta que llega, sin muchas ganas de llegar, la mañana. Como el caracol… cuánto me fascinan los caracoles… los admiro como ejemplares de un modo de existencia superior (me lo podrá refutar quién quiera… pero a mí nada me convencerá de que los caracoles en cualquiera de sus tipos no son seres superiores por su primitividad están más cerca del Absoluto) y así… noches como hoy trato de concentrarme en el caracol para ser simple… pero todo se va al demonio y como Kurtz al final lo único que veo es el caracol deslizándose sobre el filo de una navaja. Y de nuevo no soy libre… hasta la simpleza me encierra… hasta la simpleza me aterra.

Nota: la foto es un pedacito de universo porteño.

sábado, agosto 05, 2006

Sobre el río Paraná


Esta foto data de hace exactamente una semana. Atardecer sobre el río Paraná. Un hombre pesca en la orilla argentina. Lo que se ve en frente es Paraguay. Yo fui simple testigo de su comunión. No hablé con él.
La última vez que interrumpí un pescador, la interrupción duró tres horas. Fue en la lagunita de los bosques de Palermo, cerca de donde vivo en Buenos Aires. Pensé que era un loco que pensaba que pescaba, por eso lo abordé. Pero no desvariaba. Resultó ser un joven izquierdista, guapo, inteligente y paciente. Después de tres horas, cuando ya pegaba retirada el sol invernal, sacó de la laguna (donde sí señor hay peces y un borracho se ahogó un día) un pez gato de esos pequeñitos y lamentables (como los que pescaba mi hermano cuando era chiquito antes de destrozar la caña contra las piedras porque pescaba sólo carnadas… hasta la epopeya del pulpo que quizás cuente un día… pero esa es otra historia). No hay nada lamentable ni en ser pequeño ni en pescar pero no sé quién me dio más pena, si el pescador o el pescado que fue finalmente devuelto a la laguna con la boca herida. No sé tampoco por qué me dio pena. Fue simplemente una de esas escenitas bellas de la vida, de esas que me llenan de sentimiento de humanidad (es así como yo le llamo a la compasión, en su versión mas alegre le llamo amor a lo Bob Marley, me refiero por supuesto al amor universal, amor al prójimo… one love… one life… ya saben).
Aquel pescador del Paraná en cambio parecía salido de un comercial de Chivas o de una película de Robert Redford y en el aire una voz pausada y ronca decía cosas que ya no recuerdo pero que eran muy lindas. En serio.


viernes, agosto 04, 2006

Principiando



Siempre hay una primera vez para todo. Eso es algo maravilloso de la vida. La posibilidad de algo nuevo cada día. Por eso, cuando la vida se puso un poco rutinaria para mi gusto... busqué un nuevo reto: un blog! (Era la única opción gratis que se me ocurrió)
El reto real es encontrar algo que decir. Me estoy quedando tan hueca. El ser calabaza, contrariamente a lo que se puede pensar, no es una condición con la que se nace. No, no. Es un condición adquirida. Es algo que sucede por falta de ejercicio cerebral. Como cualquier parte del cuerpo el cerebro se vuelve fofo cuando no se le ejercita. Se atrofia.
Y más allá del ejercicio este blog es también el salto de mi egocentrismo a la web. Esperar que alguien lea y le interese lo que pienso y escribo es bastante ingenuo y egocentrico. Pero yo leo el blog de mi amigo C3PO y pensé que al menos él ( sí tú.. ya sabes quién eres y no eres al menos ... eres al más!) leerá el mío.
Espero que esto no se convierta en un monólogo. Espero que exista una respuesta y que lo que se haga aquí sea compartir porque si algo aprendí en 25 años de vida... y más aún en los últimos meses, es que NADA ES DIVERTIDO SI NO SE COMPARTE.
Aquí quiero compartir algunas historias y fotos del ayer y del hoy porque sino las comparto es casi como no haberlas vivido. Llegar a pensar que todo puede ser ilusorio, que nada existió o peor aún... olvidar.


Nota: la foto es de una pared en Venecia.